Opio en las nubes - Rafael Chaparro

miércoles, 20 de mayo de 2009

La Mesa Vacía


Esta muy cerca de mi, sentada, en frente, la puedo ver sin ningún esfuerzo desde la fila que me encuentro, come junto a las flores, sola, ¿no tendrá con quien almorzar? debe venir de trabajar; ojala mi comida no se demore mucho, no quiero que piense que la sigo.
La veo parada frente a mi, es difícil que parezca que no la miro, me senté casualmente afuera del restaurante, no pensé que la llegaría a tener tan cerca. Puedo aprovechar para observarla, tengo ganas de conocerla, se debe parecer mucho a mi a pesar de ser más joven; viene con más gente, aparenta tener muchos amigos, no parece haberme notado, debe tener ansias por su almuerzo, la fila ha sido larga.
No quiero que piense que la sigo, fue coincidencia, ¡tantos comedores y estamos en el mismo! ¡Tantas mesas y se sentó en frente mío! ella llegó primero, pero me alegra que lo hiciera, es muy sencilla, su cabello corto pelea con las pinzas y cae sobre sus mejillas, parece que disfruta su almuerzo y que jugase con el meciendo la cuchara de lado a lado, ¿será que lo hizo apropósito? pero ¿porque la pienso tanto, si ni siquiera la conozco? yo creo que se dio cuenta que la estoy mirando.
Me esta mirando, ¿qué pensara de mi? ¿será qué me está siguiendo? ¿se habrá adelantado en la fila para verme? Si supiera que quiero conocerla; lleva mi libro favorito en sus manos, quiero saber que piensa, dice, hace, gusta, conocer sus amigos; para ella esto solo es coincidencia, no debe estar contenta por tenerme en frente, para mi es todo un acontecimiento, tantas veces desee tenerla cara a cara.
¡Universidad tan grande! menos mal el restaurante está vacío, no me haré cerca de ella, no le daré el gusto que sepa que me muero de ganas por hablarle, me esconderé dentro, detrás de una pared, huiré con mi mirada y me alejare como lo hago cuando me observa.
Debe tener mucho que decir, de verdad quiero hablarle; se acerca a mi, cruza, ya no la veo, lastima que se hizo lejos, me había acostumbrado a su posición recta, a sus piernas inquietas que danzaban entre la multitud, a su cabello largo bailando en el viento, pero no quiero intimidarla, mejor me paro y me voy, a estas alturas ya debe notar que la miro.
Mi sopa está caliente, ¿cuando se ira?, mientras yo apenas comienzo, ella ya acabo, está llevando su bandeja, tal vez ni se acuerde de mi, solo me habló una vez y otras tantas nos encontramos de frente; me mira fijamente ya no le importa que yo lo note ¿porque le sonreí? no debí hacerlo.
La miro quizás por última vez, ella me regala una sonrisa y me asegura que me piensa.

Por: Anny Natalia

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